En Villa del Parque, Adriana nos recibió en su casa para compartir una charla íntima sobre su vida, su recorrido y su manera de atravesar la ELA.
Docente y directora retirada, nos contó parte de su historia personal, cómo fue su encuentro con la enfermedad y qué mirada construyó a partir de este camino.
Escuchar testimonios como el de Adriana nos recuerda que detrás de cada diagnóstico hay una persona con experiencias, afectos, aprendizajes y una historia que merece ser contada.
Desde la Asociación ELA Argentina seguimos impulsando espacios para visibilizar la ELA desde una mirada humana, cercana y comprometida.
Porque conocer estas historias también nos ayuda a acompañar mejor, a generar conciencia y a construir una comunidad más presente.
La ELA importa.
Cada historia importa. 
