Acompañamos a los familiares y entornos afectivos de personas con ELA, brindando un espacio de escucha, contención y encuentro. Nos reunimos 3 veces al mes, en grupos reducidos y personalizados, para poder compartir, expresar y transitar juntos este camino. En el encuentro del 6/2 resonó una frase que nos une:
“Poder pedir es un acto de humildad, es aceptar que hay algo que no se puede.”
